En Negril, Jamaica, a cuarenta minutos del aeropuerto de Montego Bay, rodeado de una vegetación tropical, montañas y aguas de color turquesa, se llega a uno de los paraísos terrenales de este planeta. Ideal para disfrutar de unos días de intimidad y relax, después de los nervios y el estrés de la organización de la boda.

Se trata de nuestra luna de miel en el Grand Palladium, resort donde vivimos nuestra #ExperienciaOppy de recién casados. El hotel prepara el ambiente ideal para la luna de miel soñada, con habitaciones especialmente dispuestas para parejas. La suite que nos tocó tenía ducha al aire libre, bañera con hidromasaje, balcones con reposeras frente al mar y hasta un escritorio para el que necesite, por momentos, trabajar desde este paraíso.

Hablemos de las instalaciones

Posee diez restaurantes, de los cuales siete son a la carta con una amplia variedad de tipos de cocina y tres son bufé. Por cierto el desayuno más impresionante se sirve en el Bufé Negril. Dieciséis bares distribuidos por todo el complejo. La piscina es una de la más grande del Caribe. Además cuenta con una cancha de Volley de playa, una parrilla que sirve hamburguesas al medio día y tarde. Tres playas privadas con deportes acuáticos, un Spa con circuito hídrico impecable, el teatro ofrece diferentes shows diariamente y una disco para bailar después de cenar. Realmente dentro de las instalaciones uno tiene todo lo necesario para pasar el día en el hotel sin querer salir.

La atención

Lo destacable de la estadía en este hotel no son solamente las maravillosas instalaciones y el paradisiaco lugar, sino también la forma en la que el huésped es tratado. Desde el jardinero hasta el Gerente, es atento y está en todos los detalles. Se nota que las ganas de hacerte pasar el mejor momento de tu vida es la meta de cada uno de ellos.

Haciendo un énfasis en el Spa, nos pareció uno de los mejores en cuanto a atención. Los masajes pueden ser tanto privados como en pareja, y el ambiente que logran para la relajación total es digno de imitar en todas partes del mundo.

Para nosotros, es importante la actividad diaria. Allí teníamos kilómetros de caminos para recorrer dentro de las instalaciones, hermosos jardines y la comodidad de tener todo a mano. Además de un gimnasio de primer nivel. Terminamos nuestra luna de miel en mejor estado físico, a pesar de haber comido y probado todos los manjares del hotel.

Una anécdota.

Solo a modo de anécdota, queremos contar como “Dany”, uno de los encargados de jardinería, preguntó de qué país éramos. Al contarle que éramos de Paraguay, lo asocio con Brasil y el calor de la región, por lo que se ofreció a bajar cocos de la palmera para tomar el agua. Le agradecimos y respondimos que no gracias, ya que estamos acostumbrados a tomar agua de coco helada y no al natural. Grande fue nuestra sorpresa, cuando él vuelve luego de una hora con una bolsa llena de hielo y un par de cocos helados.

Solo nos queda decir la elección del Grand Palladium fue una acertada. Pasamos dieciséis días increíbles en el hotel. Nuestra estadía originalmente era de siete noches, pero debido al paso del huracán Irma en la zona del Caribe, tuvimos que quedarnos más y fueron los días más relajantes que hemos tenido.

Agradecidos con Oppy Group y con El Grand Palladium por haber hecho de nuestra luna de miel, LA MEJOR.

Maga y Patrick.

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